A medio camino del arte y la técnica, Pablo Tavcar podría ser definido como un Fotografiador. Porque Pablo es mas que un fotógrafo: es un tipo especial de artista que tiene una mirada especial para captar esos momentos que se le escapan al simple fotógrafo. Pablo no saca fotos, Pablo detiene el tiempo.

Desde que se inició en esto de las cámaras & lentes, Pablo no detuvo su crecimiento. Viajes a Brasil, Nueva Zelanda, Bolivia, Italia, México y largas estadías en España le permitieron conocer gente distante y distinta. Esas experiencias se ven en sus trabajos: su Mirada Maestra sabe ver dentro de la gente, sabe poner en una imagen la personalidad y el estilo de cada persona, sea quien sea.

Ser fotografiado por Pablo puede ser un juego riesgoso: no es posible esconder nuestro estado de ánimo frente a él. Nada consiguió adormecer su capacidad innata para ver dentro de las personas.

Sus trabajos no son el resultado frío de una noche de fiesta. Pasadas las emociones del baile y los remolinos del papel picado, mirar uno de sus álbumes resulta una experiencia mágica, rejuvenecedora: redescubrimos caras, gestos, miradas que en el frenesí de la fiesta pasaron desapercibidos.

Es que los recuerdos no son sólo los momentos clásicos de todo festejo: también están esos momentos chiquitos en que las cosas se salen del cauce normal. Y ahí hace falta un Fotografiador, alguien con la mirada puesta más allá del simple retrato.

En cada momento importante de nuestra vida nos hace falta alguien que pueda ver lo que nosotros queremos recordar. Pablo sabe hacer eso. Es su trabajo, su arte, su magia.